El conflicto en Siria

Una etapa más del juego político mundial. Su víctima es una vez más el mundo árabe

Ya lo advirtió el rey Hussein de Jordania en los años ochenta del siglo pasado, la balkanización de la región. Varios columnistas árabes de Alquds Alarabi, periódico digital que se edita desde Londres, y del jordano Alrai, y otros escritores extranjeros entro ello Daniel Estulin también hicieron lo mismo: caerán en cadena los gobiernos autoritarios y represivos en el mundo árabe. De hecho, hemos presenciado estos cambios desde que se iniciara la llamada Primavera Árabe, unos con traspaso del poder de forma más pacífica y sin derramamiento de mucha sangre, el caso de Túnez y Egipto, en otros más bien violentos como es el caso de Libia y Yemen. De la fragmentación de países que fueron en su día soberanos y de los primeros constituyentes de la Naciones Unidas, como el caso de Irak, ha caído en el caos de la ausencia de la verdadera democracia y en manos de secuaces sedientes del poder, la venganza y con la lealtad hacia otras naciones. Otros serán los próximos en caer. De estos se habló hace más de una década como en Siria, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes e Irán. Si se confirma esta “predicción”, pronto veremos la provocación de algún incidente importante que justifique la intervención de los poderosos para proteger y mantener el flujo del petróleo, energía imprescindible durante más de un siglo de nuestro desarrollo, progreso y economía.

En efecto, desde hace semanas el arsenal químico de Siria ocupa el primer lugar y se le da más importancia que la muerte de civiles. Será como el famoso y falso tema de Armas de Destrucción Masiva de Irak, que la propaganda diabólica de los “defensores de la civilización”, o sea, los mismos que libran la guerra económica mundial, utilizaron para justificar su intervención en Irak, esta vez será la cuestión de las Armas Químicas la que alarmará la conciencia de estos defensores para proteger la humanidad en el conflicto sirio. Es algo muy evidente al observar las etapas por las cuales está pasando la guerra en Siria. Se resalta e n primer lugar la ausencia de un líder entre la dividida oposición, financiada y armada por dinero saudí y qatarí y asesorada políticamente por un padrino turco que cambió de estrategia desde que se inició la revuelta pacífica en Siria, además de la ayuda logística proporcionada por inteligencia de Jordania, Israel y los Estados Unidos. Es verdad que Estados Unidos no encontró todavía a su grupo afín para gobernar post Asad al no poder insertar espías sobre el terreno, a pesar de haberse infiltrado más de 50 espías norteamericanos y británicos, por lo que está echando pulso con los otros actores políticos, China y Rusia, para llegar a un remedio de reparto de influencias.

Para entender el atasco del actual conflicto sirio hemos de intentar comprender la postura rusa en seguir apoyando al poder de Bachar Al Asad, con sus tres vetos en el Consejo de Seguridad, como una reacción a la política de occidente que afectó radicalmente al sistema político mundial tras la caída de la URSS desencadenada después de la caída del Muro de Berlín en 1989. Rusia, como heredero de la URSS, por un lado, y el resto de occidente encabezado por los EEUU, Reino Unido y Francia, por otro, intentan cada uno imponer su estrategia para proteger sus intereses propios. Rusia no quiere perder su influencia única fuera de su territorio, tanto en Siria como en Irán, máxime al ver los cambios de la Primavera Árabe, en especial después de ver el incremento de influencia occidental en Afganistán considerado como el mayor aliado de EE UU como país no perteneciente a la OTAN, (declaración reciente de la secretaria de estado americana, Hilary Clinton), la continuación del poder y burguesía militar en Egipto y los contactos con los partidos islámicos en estos países árabes, todo ello explica la postura rusa como lógica frente a la occidental que se camufla en su apoyo del traspaso de poder hacia una democracia que al fin y al cabo servirá a sus intereses.

Todo es muy alcanzable en el escenario de Oriente Próximo. Esta disponibilidad la propicia el analfabetismo de la población árabe -que alcanza más de 50% de su población global-, la represión y la dictadura que caracterizaron los gobiernos en los países árabes gracias a la alianza entre el poder policial y los intereses económicos de la elite en el poder y por último la eliminación de toda clase de oposición cuyos miembros o fueron desterrados o encarcelados. El terreno para este tan bajo nivel de la corrupción del poder, el deterioro de la vida social, el espejismo de la libertad y el sueño perdido de disfrutar del derecho en un mundo democrático que aspiran los árabes, fue allanado durante más de un siglo, desde la decisión tomada por occidente tras el informe de Campbell-Bannerman en 1907 (Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Holanda, Portugal, España e Italia) para estudiar las posibles maneras de asegurar la continuidad de los intereses colonialistas europeos, tras el acuerdo de Sykes-Picot en 1917 (Reino Unido y Francia) para repartir la herencia del imperio otomano, culminados con la nefasta Declaración de Balfour (el gobierno de Reino Unido) al prometer un hogar nacional a los judíos europeos y preservar su superioridad militar para mantener un estado de guerras, de continua destrucción y enemistada división entre países árabes creados con disputas internas y externas.

Oriente Próximo está gestando un cambio radical en su primavera. No lo estamos dejando llegar solo a su término sin interferencia de manos interesadas que actúan detrás del telón. A nadie le importa la pérdida de vidas humanas mientras la guerra se libra en otro terreno y por otros jugadores fáciles de reclutar. Si la Primera Guerra Mundial diseñó el mapa geopolítico de Oriente Próximo, no cabe duda que el conflicto de Siria cambiará este mapa, o bien con nuevos trazados o bien para hacer desaparecer muchos de los existentes. Lo que no sorprenderá es la constante que los perdedores serán como siempre los árabes.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en El conflicto en Siria. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s